
El overland
Valerio Meridio

El overland no es solo un viaje; es una filosofía donde el trayecto importa más que el destino. A diferencia del off-roading (superar obstáculos técnicos) o el campismo tradicional, el overland se basa en la autosuficiencia en lugares remotos durante periodos prolongados.
El término overland tiene sus raíces en Australia, donde originalmente se refería al traslado de ganado a través de largas distancias. Hoy, se define como un viaje por tierra, generalmente en un vehículo modificado, que permite dormir, cocinar y vivir de forma autónoma mientras se exploran rutas poco convencionales.
El espíritu del overland se basa en la aventura del viaje en si mismo, sin auxilio de nadie, con una conexión profunda con la naturaleza. El camino es tan importante como la conexión con el entorno, por lo que no se trata de hacer un récord, sino de disfrutar el viaje por el viaje mismo. De tal modo, el destino es menos importante que el viaje.
El overland consiste en viajar largas distancias, en un vehículo preparado, en lo posible 4x4, eso no quita que se usen otros vehículos, inclusive motos, por lo cual, cada uno lo va adecuando el terreno del viaje a sus posibilidades, priorizando la exploración remota y la autonomía. Como se estará dando cuenta, no se trata de turismo, sino de vivir la travesía.
Como la autosuficiencia es uno de los pilares de esta práctica, hay que llevar lo necesario para varios días o semanas, agua , comida, herramientas, equipo de campamento, conocimientos básicos de mecánica y por supuesto, conocimientos básicos de primeros auxilios y supervivencia.
Esta aventura hay que vivirla conscientemente, explorando caminos poco transitados, rutas rurales o naturales, con respeto por el entorno y comunidades locales.
La simplicidad debe estar a la orden del día. Valorar lo esencial, cocinar al fuego, dormir bajo las estrellas, totalmente desconectado del ritmo urbano.. Por eso el overland genera camaradería, viajeros que se ayudan, comparten información y experiencias.
No viajas para llegar rápido, sino disfrutar del proceso, cruzar un río, armar el campamento al atardecer o reparar algo en medio de la nada.
En un país tan diverso como Argentina, el espíritu overland puede sentirse cruzando la estepa patagónica, recorriendo la puna o atravesando caminos rurales del litoral. No hace falta ir al otro lado del mundo; muchas veces la aventura empieza a pocos kilómetros de casa.
En pocas palabras, el overland no es solo una forma de viajar, es una actitud: libertad, preparación, respeto y ganas de descubrir.

Guía para iniciarse
Otro caso es el de un joven pampeano que con una Citroneta bautizada La Chicholina, pretende unir Ushuaia con México. Pero sin dudas el que se lleva las palmas en mi rarocosómetro, es Pablo Imoff, de Santo Tomé, que unió Ushuaia con Alaska en seis años y con pandemia de por medio, mediante una Econopower 90.
No son los mencionados exactamente practicantes del overland, pero si un ejemplo de querer es poder y están imbuidos del mismo espíritu aventurero. Y si ud. es un futuro practicante debe tener en cuenta que como ellos, el vehículo es tu casa con ruedas
No necesita un camión militar para empezar. La clave es la fiabilidad y la capacidad de carga. Las opciones comunes van desde una F-100, quizás 4x4, furgonetas camperizadas hasta icónicos como el Land Rover Defender o el Toyota Land Cruiser.
Aunque ud elija el camino de acuerdo a su vehículo, lo esencial es la tracción total (si planeas terrenos difíciles), buena suspensión y espacio para organizar tu equipo.
Pasemos a la munición de boca y el parque necesario para la pancita. Debe estar munido de una cocina, un kit básico con un anafe de gas portátil, utensilios esenciales y un sistema de almacenamiento de agua.
Y como no queremos perder el rumbo, la navegación es esencial, el GPS debe estar a la orden del día y herramientas digitales como iOverlander son fundamentales para encontrar campamentos y servicios en zonas remotas.
Planificación y seguridad, porque l
El kit de recuperación es imprescindible, llevar eslingas, un compresor de aire y un botiquín de primeros auxilios bien equipado. Pero sobre todo ética, hay que practicar el principio de no dejar rastros, cuidando siempre el entorno natural que visitas.

Y si bien hay muchos puntos en común entre el offroad y el overlanding, hay diferencias cruciales, por ejemplo ambos usan extensivamente vehículos 4x4. Pero mientras el offroad se centra en vencer obstáculos en el camino, el overland enfatiza rutas mas largas que incluyen exploración y acampada, y si bien se practica algo de offroad, se pueden usar vías asfaltadas si no hay una vía disponible, en pocas palabras es viajar a través de caminos. Con el mate en la mano y la brújula en el corazón, overland es siempre ir un poco más allá.












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