
DE HIPÓCRITAS Y DESMEMORIADOS
Valerio MeridioHay un dicho que dice, si quieres saber como te fué en la guerra, debes preguntarle a tu enemigo. Esta frase, frecuentemente atribuida al estratega chino Sun Tzu en El Arte de la Guerra, subraya que el enemigo ofrece la evaluación más honesta y objetiva de tus fortalezas y debilidades, libre de la complacencia propia.
Y lo que dicen en Reino Unido de los soldados argentinos importa, ya que si hay país que sabe de guerras, es este. Entonces, la triste realidad es que ellos reconocieron el valor y el temple del soldado argentino, antes que la misma sociedad argentina. Ellos llamaron a esta guerra como la última guerra caballeresca, donde los argentinos respetaron todas las leyes bélicas, se comportaron con gallardía en sus victoria, que las hubo y con respeto por los prisioneros, y rindiendo honores a los muertos británicos en acción.
Recuerdo un jefe británico diciendo que sobre el final de la guerra, "si los argentinos eran capaces de soplarnos, nos caeríamos, solo nuestra capacidad logística nos salvó". Para que tenga una idea, el enemigo tenía al apoyo bélico irrestricto de la OTAN y EEUU, y nosotros, solita nuestra alma. En otra entrevista un veterano contaba que su sección fué detenida en seco y empezaba a tener bajas por un soldado argentino que oculto entre las piedras, les disparaba profiriendo espantosos alaridos, supongo que habrá sido un correntino cojudo lanzando estertóreos sapucais. Me sacó una sonrisa de satisfacción, que se me borró cuando dijo que la única forma fué eliminarlo fué con un misil antitanque. Me consolé pensando que fué una buena y gloriosa muerte, lejos de la cama con olor a mi cuerpo decrépito, algo que yo sí tengo terror y seguramente me pasará. Quien lo contaba, peleó luego en Belfast e Irak, donde mataban a cara oculta y sin honor, lo que hasta hoy mismo le hace recordar con respeto al, según él, digno camarada argentino.
En definitiva, ellos recuerdan hasta el día de hoy a los enemigos más difíciles y los honran en el recuerdo, los zulúes y la ferocidad de su número. Los bóer y lo certero de sus armas y tácticas. Y la valentía del argentino que dió su mas encarnizada resistencia cuando ya sabía que todo estaba perdido, cobrando un duro peaje de sangre al invasor que siempre atacó con una relación de 3 a 1, hasta 7 a 1 a su favor.
Esto lo iba a escribir el mismo 2 de abril, pero no quise mancharlo, es su día, lo separé solo un poco, porque es para vos, mientras te dura el fervor malvinero a flor de piel. La cuestión es simple, la historia que sigue la conocemos, un gran recibimiento de héroes en Puerto Madryn, y un terrible olvido por parte de la sociedad argentina TODA, ni las gracias, indignada no solo porque se perdió el mundial, también la guerra. Eso para los mas viejos porque para los más jóvenes, su espíritu malvinero se debe a que hace años los veteranos salieron a dar a conocer su experiencia por las escuelas, contagiando con su actitud a más gente.
Yo no recuerdo haber vivido o leído una situación donde los argentinos se hayan unido monolíticamente, en un solo bloque pétreo, seguro e inalterable como aquel dos de abril de 1982, teníamos una sola identidad, sin colores políticos, no había civiles, militares, gremialistas. Éramos una voz, una idea, una fuerza, lo viví y quiero eso otra vez, todos los días. Pero la sociedad es efímera en su sentir, perdieron, y aunque el resto del mundo los alababa, la sociedad los abandonaba, porque no solo fué la junta, la sociedad les dió la espalda
Me preguntarías sobre tu responsabilidad, y está sobre esto. La tienes cada vez que repites una mentira de la guerra, la tenés cuando les dices chicos de la guerra, la tenés cuando miras una película de un cobarde justificando sus acciones, la tenés cuando le decían a su regreso loquitos de la guerra, la tenés si no conoces alguno de ellos para que la memoria y su sacrificio no se diluya en el tiempo, la tenés al no conseguir trabajo tras su baja, y así puedo seguir, y aunque no la haya dicho, vos sabés donde encajás.
El soldado es un bicho muy particular, raro para el civil al que los gobiernos le han enseñado a odiarlo, y a pesar de ello sale a auxiliarte en cada catástrofe, sin cobrar más por arriesgarse. Tiene valores que mantiene a rajatabla a pesar de los sueldos más que paupérrimos, no tiene gremios, cumple una y otra vez y cuando no da más, resiliencia y fuerza moral para cumplir otra vez, la sociedad y la Patria así lo espera y jamás será de otra manera. El desarraigo eterno es siempre su destino, yo te pregunto, cuánto aguantarías vivir así?...nada. Pero ellos no conocen otra forma de vivir su vocación mas que al servicio del bien común de la sociedad y se abusan.
Se abusan con lo más mínimo que es una cobertura social, cortada, sin médicos, sin remedios. He hablado con Adrián, abnegado integrante del Ejército Argentino, cuando aún estaba consciente. El cáncer avanzaba mientras le negaban el tratamiento por falta de pago de la obra social, promesas de los gobernantes de arreglos de la misma, el tiempo se estira, la enfermedad avanza, mientras se pregunta el porqué de su abandono, el que lo dió todo sin pedir nada más que lo correspondiente, al final, todos hacen su aporte, y en un porcentaje mayor a cualquier obra social.
El número de suicidios en veteranos es mayor que el número de bajas en la guerra porque fueron abandonados por los gobiernos y la sociedad. La historia no ha cambiado, ni siquiera terminó, sigue, y sigue en el abandono de quienes te protegen. No tienen posibilidad de visibilizarse más que con aquellos que los usarán con fines políticos, y no se dejarán usar, después de todo, cuando estaban de turno hicieron lo mismo. Así que ya sabes porqué eres responsable, si no es por lealtad, que al menos sea por inteligencia, defendelos. No es mucho compromiso con quién prometió morir por vos, tu beneficio es mayor, el da su vida a tu servicio, y vos nada comparable.
Hablaba con un recién Subteniente del Ejército, orgulloso de haber egresado después de los duros cuatro años del Colegio Militar de la Nación, dónde tantos amigos quedaron en el camino a la meta, su sueldo en mano,,,$800.000 después de los últimos aumentos. Su equipo personal, del que debe hacerse, supera varias veces el monto, hago notar la situación, hace una mueca de desdén y dice "es lo que toca", se nota que el novato se sale de la vaina por servir, su vocación no deja que su moral se quiebre, el alma malvinera habita en él. Si me preguntas, él pertenece a lo mejor y mas granado de la sociedad, en las antípodas de un político, listo para servir a cambio de nada.
Así están las cosas, mal al principio, peor al final para quienes dan todo sin pedir nada, los últimos patriotas. Ahora entendés la hipocresía que planteaba al principio, me alegro por los jóvenes que toman conciencia y se empapan en el espíritu malvinero, pero vos que fuiste a la plaza y olvidaste después, no vuelvas a hacerlo, por tu bien, el de la sociedad y del país. Porque en algún punto esa sangre se extinguirá y ya está ocurriendo.




Sus valores y normas son las que sostendrán a la sociedad través del respeto, la identidad común, la cultura compartida y las normas de convivencia.
La organización de la sociedad es una estructura mediante instituciones, leyes y un orden político que permite la interacción y el desarrollo de sus individuos.
A ello sumemos la educación, otro pilar fundamental para la transmisión de conocimientos y valores, esencial para el funcionamiento social.







El senador Michlig y el ministro Goity inauguraron aulas en Colonia Rosa, San Guillermo y Monte Oscuridad







