
De nazis y explosiones nucleares en el sur argentino
Valerio Meridio

Este libro fue presentado hace once años en la Biblioteca Nacional, trata sobre los archivos desclasificados que revelan su relación con el sionismo, la Guerra Fría, la bomba atómica y el engaño del secuestro de Adolf Eichmann en Argentina. Tiene un altísimo grado de documentación, haciendo que cada palabra esté fundamentada. Un libro muy interesante que lleva a posicionarse al lector a los primeros años de la posguerra, donde la Guerra fría empezaba y el marco de las alianzas entre los países se formaban, se da el secuestro del Nazi Eichmann, secuestro que no fue, según demuestra este libro.
Para todos, el secuestro del jerarca nazi en Buenos Aires se dio en mayo de 1960 por parte de un comando israelí del Mossad. El 23 de mayo el ministro David Ben Gurión hace el anuncio que sorprendió a todos y el mundo se enteró, así como los argentinos, que no fueron contactados para autorizar la operación dentro de sus fronteras, con la consiguiente humillación pública, sobre todo de los servicios de inteligencia. Durante décadas todo el mundo lo creyó, inclusive los historiadores.
A pesar que en todo el mundo el tema del nacionalsocialismo deben ser archivos abiertos, no había acceso sobre el secuestro de Eichmann, y no solo el Mossad, sino en todas las agencias que se buscara. Ante esto Gaby Weber envía una carta al Bundesnachrichtendienst, el Servicio Federal de Inteligencia de Alemania (BND). En esta carta solicita acceso a los expedientes Eichmann, la colaboración nuclear con Israel y Argentina. El BND le responde que tiene cuatro mil páginas sobre lo solicitado, pero una nueva ley les permite negárselos debido a que no es información pública, por lo que inicia un juicio, que gana. Con acceso a toda esta información, supo que todos los servicios de inteligencia, del Este y del Oeste, sabían dónde estaba Eichmann. También toda la comunidad judía estaba enterada de su paradero, inclusive la DAIA.
El jerarca nazi actuaba de doble agente a favor de Israel, por lo cuál nunca hubo una búsqueda de parte de este país. También hubo negociaciones, en la que estuvo involucrado, por parte de israelíes y alemanes, de un pago germano, un secreto del que no estaba enterado el parlamento alemán y que financiaría la central nuclear israelí de Dimona, la primera central nuclear de Israel.
Si bien el apoyo de EEUU a Isael hoy es total, en ese momento eran pésimas, contrariamente a las relaciones con la entonces Unión Soviética. Eisenhower, presidente de EEUU sopechaba una base socialista en la organización social de Israel, como en los kibutz, y esto enojaba al general. No tenía ninguna intención de vender armas a Israel y menos que tuviera acceso a la bomba atómica, él solo quería paz con los países árabes para tener acceso a su petróleo. Así que los israelíes prácticamente chantajearon, debido al pasado, a los alemanes para obtener tecnología y divisas para su central nuclear. Y estos se creyeron moralmente obligados a acceder.
La supuesta captura de Eichmann, como agente doble que era pondría al desnudo en un juicio la trama secreta entre Israel y Alemania, también la colaboración entre sionistas y nazis. Pero el juicio se llevó a cabo sin que él dijera nada, a pesar que la pena sería su ejecución. Fué engañado Eichman? el solo empezó a hablar después de la condena, pero fué silenciado. Todos sabian donde estaba, está probado, pero nunca fueron por él. Muchos interrogantes. Fue acallado con la horca o sólo fué un engaño?
El caso Eichmann, señala Weber, no fue un fin, sino un medio: no se trata sólo de la historia de un trabajador de Mercedes-Benz que escondía detrás de su aspecto de oficinista del Gran Buenos Aires un currículum como responsable de la Solución Final, ni se resume a una operación de relojería del Mossad israelí para capturarlo y depositarlo ante un tribunal por sus crímenes. A esa trama habría que sumar la intención de tapar un delito internacional cometido en el Cono Sur nada menos que por el Pentágono.
El premier de la Unión Soviética Nikita Kruschev, por ese tiempo había llamado a una reunión internacional en Paris para anunciar una nueva era, el premier era muy reformista. Por ejemplo, el tema del desarme nuclear, el fin de los ensayos nucleares. Quería tratar la reunificación de Alemania con elecciones libres, pero con dos condiciones, sin nazis en la administración pública y que el país no se integrara a la OTAN ni el Pacto de Varsovia. Pero Eisenhower no lo permitió. Luego se supo que la URSS había presentado una lista de jerarcas nazis en esa reunión escrita por Eichmann.
La autora viaja al menos una vez al año a EEUU tratando de obtener archivos, ya que sospecha, en base a documentos, que fue la CIA y no el Mossad quién secuestró a Eichmann. Pero llega un momento en que no la dejan entrar al país, la detienen, la interrogan y la deportan. Desde ese momento no pudo volver a entrar a EEUU. Pero acudió a una historiadora amiga para obtener los documentos necesarios. De lo que se desprende que EEUU tenía un gran problema, no podía detonar una nueva bomba atómica en su territorio, debido a los tratados firmados con la URSS. Quien estaba a cargo de estos proyectos y los discutía con Eisenhower era Hebert York, y recordó haber leído su nombre en la Biblioteca Nacional en Buenos Aires en los papeles de Frondizi y los informes de la inteligencia militar de la época.
Hebert York ingresa en avión el 15 de mayo del sesenta a Argentina, coincidiendo con lo escrito en su agenda personal, a la cual accedió la autora. Ingresan con siete aviones, munidos de bombas atómicas y equipo, dirigiéndose a la Patagonia, a partir de aquí, la autora narra que el gobierno nacional le cortó no solo el apoyo, sino que le negó las vías de investigación a inmigraciones y la aeronáutica. Debido a esto se presenta en el Ministerio de Defensa a solicitar acceso, planteando que le parecía inaudito que bombas nucleares fueran detonadas aquí por otra potencia simplemente porque no podían hacerlo en su territorio, todo sin autorización del senado.
De todas maneras, pudo reconstruir una serie de traslados en avión y en barcos hacia la Patagonia, específicamente a Puerto Deseado, esto a través de archivos de la Armada. Pero no todo terminó con las detonaciones subterráneas de las bombas nucleares, en esos momentos los científicos no sabían a ciencia cierta que pasaría después. Lo único que sabían es que al liberar esa energía subterráneamente de alguna manera habría movimientos sísmicos,
El 9 de mayo de 1960 llegan a Puerto deseado y el 21 comienzan las explosiones. El 21 de mayo comienzan los terremotos en Valdivia y tienen su pico el día 22 con 9.5 grados en la escala Richter. Con el conocimiento de hoy, se sabe que esas detonaciones posiblemente no fueron causa del terremoto, pero si las placas tectónicas estaban casi a punto de liberar su energía, las bombas pudieron ayudar. En ese momento los norteamericanos y argentinos presentes asumieron que era su culpa, después de todo Valdivia se encontraba prácticamente a la misma altura sobre el Pacífico. Por lo que escondieron o destruyeron pruebas, de tal manera que los sismólogos chilenos y argentinos acuden a la autora en busca de información del tema. Oficialmente quedó como una catástrofe natural opacada por el anuncio de Ben Gurión sobre la captura de Eichmann.







Sus valores y normas son las que sostendrán a la sociedad través del respeto, la identidad común, la cultura compartida y las normas de convivencia.
La organización de la sociedad es una estructura mediante instituciones, leyes y un orden político que permite la interacción y el desarrollo de sus individuos.
A ello sumemos la educación, otro pilar fundamental para la transmisión de conocimientos y valores, esencial para el funcionamiento social.




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